09. 05. 14. 11:40 am

Una adolescente embarazada

América Latina y el Caribe han fracaso en la lucha por reducir la tasa de fertilidad adolescente en la última década, debido principalmente a la pobreza, la desigualdad y la baja calidad del sistema educativo

Por: Óscar Misle, @oscarmisle


Una adolescente embarazada
La sombra de una barriga. (Créditos: Shutterstock.com)

Rosaura, 17 años, participó desde el inicio de su adolescencia en un programa de salud sexual y reproductiva. Siempre  fue muy responsable y capaz de absorber la información como ninguna. De pronto, para sorpresa de todo, nos sorprende  con la noticia de que está embarazada.

Rosaura estaba pasando por uno de esos días difíciles debido a una situación familiar. Su papá se separó de su mamá y se fue a vivir al exterior. Su duelo lo vivía en silencio. Decidió hablar con su novio quien la invitó a tomarse unas cervezas. Le contó que se sentía sola y muy triste. Para consolarla la invitó a un lugar más íntimo, le dio los abrazos y besos que Rosaura necesitaba. El problema fue que con los efectos del alcohol y su estado emocional, no se protegieron y poco sirvió la información en ese momento y condición.    

Las estadísticas del Fondo de Población de Naciones Unidas hablan por sí solas: Venezuela encabeza la lista de países de Sudamérica con mayor número de embarazos adolescentes con una cifra que está cerca de 120 mil embarazos anuales. Realidad que exige que la prevención se convierta en una política pública, prioritaria, con programas que propicien la activa participación de las familias, centros educativos y comunidades.

Un embarazo cambia la vida de los adolescentes. En el caso de la mujer se convierte en un factor de riesgo que puede poner en peligro su salud física y emocional porque no está preparada ni es suficientemente madura para asumir tal responsabilidad. El hombre también se embaraza, solo que culturalmente la responsabilidad cae sobre la mujer. Cuando se convierte en padre y no sabe qué hacer con sus sentimientos contradictorios. La angustia de tener que ser un proveedor económico y el vacío emocional de no saber cómo expresar el amor puede hacer que el miedo le lleve a huir.

Los bebés también tienden a sufrir riesgos importantes, porque suelen nacer prematuros, con partos complicados que pueden comprometer su salud y vida.

¿Qué podemos hacer?

Formar para una sexualidad sana, placentera y responsable. Hablamos de formar y no solo de informar. Una investigación demostró que de cada 10 adolescentes embarazadas 8 tenían la información de cómo evitar un embarazo. Lo que demuestra que la información es importante;  pero por sí sola no basta. Hay que considerar otros aspectos como por ejemplo: el valor que se le da culturalmente a la maternidad, la necesidad de conseguir el afecto en unos brazos aunque sea a través de una relación sexual no protegida, la búsqueda de salidas de hogares inhóspitos o donde el abandono está presente, la presión social, las resistencias en torno al uso de métodos anticonceptivos.

La formación para el ejercicio responsable de la sexualidad debe comenzar desde los primeros años. No es cierto que la formación para la sexualidad estimule la curiosidad para experimentar, al contrario, no olvidemos el encanto  que  tiene lo prohibido para los adolescentes.

Seguimos creciendo Juntos

Fuente: http://www.revistadominical.com.ve/noticias/firmas/una-adolescente-embarazada.aspx#ixzz3CSTBDZDM

08. 30. 14. 11:47 pm

Bullying, flagelo silencioso y letal para los más débiles


niño

El acoso escolar, también conocido por la palabra en inglésbullying -que alude a bull (toro) y se define como atropello- es una realidad en todas las sociedades del mundo y hoy por hoy es un problema extendido en los colegios, escuelas e institutos que tiene como principal aliado el silencio de la víctima que calla por vergüenza o por miedo a que se repitan las agresiones.

La doctora Earlene Strayhorn, psiquiatra de adolescentes aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Loyola, que “Ser acosado implica un sufrimiento real (…) el estrés constante de los asaltos físicos, las amenazas, la coerción y la intimidación puede cobrar un precio caro a la psique del niño. El abuso podría terminar en algún momento, pero el daño psicológico, del desarrollo social y emocional puede persistir por años, o por toda la vida”; además, los niños acosadores pueden desarrollar adicciones a drogas, dificultades académicas y violencia cuando crecen, afirmó.

En algún momento cada uno de nosotros ha sido fastidiado por un hermano o por un amigo, lo que no suele resultar dañino si se hace con un espíritu de juego; pero cuando el hecho de molestar a alguien se convierte en algo hiriente, cruel y constante pasa al terreno del comportamiento agresivo (bullying), y en el ámbito escolar suele presentarse este tipo de violencia a través de una relación de poder frente a los acosados quienes “Son blanco de burlas, segregación y exclusión; los adolescentes con orientación sexual diferente, con sobrepeso, que vienen de culturas distintas, que son muy estudiosos, tienen cierta condición física o psicológica o con cualquier característica que los haga diferentes”, explicó Oscar Misle, Educador y Psicoterapueuta, Director de Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap), en una entrevista para la revista Estampas, de Venezuela.

Para Misle, en el acoso escolar existen tres actores diferenciados: el acosador o líder, el acosado o víctima y los testigos que celebran la burla. Mientras el líder gana poder, los testigos callan por miedo a ser victimizados, porque alguna vez fueron acosados y prefieren hacerse cómplices a sufrir nuevamente la agresión, o porque desean el rol de líderes en algún momento.

Los acosadores buscan la intimidación y el control, y con frecuencia victimizan a los individuos tímidos, pasivos y que tienen menos amigos, más jóvenes, más pequeños y menos capaces de defenderse. Esas víctimas pueden experimentar una variedad de efectos adversos que incluyen ansiedad, miedo y la incapacidad de concentrarse en el trabajo escolar; especialistas sugieren que con el tiempo el sentido de autoestima y autovalor de un niño acosado puede verse mermado lo que resulta en retraimiento, depresión e inseguridad.

Es fundamental darle a estos comportamientos agresivos (bullying) la importancia que tienen y no hacer caso omiso pensando que se trata de una situación que los niños deben enfrentar. Las consecuencias de esta práctica pueden ser graves y afectar la autovaloración de los niños y sus futuras relaciones: “Ha habido varios casos en que las víctimas se han suicidado o han intentado hacerlo en un esfuerzo desesperado por hallar alivio del acoso”, lamentó Strayhorn. “Algunas víctimas se han vengado violentamente de sus atormentadores, en algunos casos dañando a inocentes”.

En una próxima entrega desarrollaremos cómo detectar y enfrentar esta forma de violencia que ha llegado también a colarse en los correos electrónicos, las salas de chateo, los mensajes instantáneos, los sitios web de redes sociales y los mensajes de texto, para burlarse, excluir o herir los sentimientos de los acosados.

 ACOSO EN CIFRAS (EE.UU.)

* Casi el 30% de los adolescentes de EE.UU. (5.7 millones) han acosado a alguien, han sido víctimas de acosadores, o ambas cosas. National Youth Violence Prevention Center.

* La mitad de los casos de bullying no son denunciados. (Los de ciberbullying, aún menos).

* 160.000 estudiantes faltan por día por temor a ser acosados.

* 43% tiene miedo de ser atacado en el baño de las escuelas.

* 282.000 estudiantes del colegio secundario son físicamente atacados por mes.

 Por: Mariale Suárez @marialesuarez17

Fuente: http://america.infobae.com/notas/34147-Las-escalofriantes-cifras-del-bullying-en-EEUU

09. 01. 14. 10:40 am

De eso no se habla

Reciben información sexual permanente

 a través de lo  que ven y escuchan.

El  que no pregunten no  quiere decir

que no tengan dudas  sobre su sexualidad  

Nuestros niños y niñas desde que son bebés necesitan explorar su cuerpo, quieren saber cómo nacen los bebés, por qué el cuerpo de la mamá es diferente al del papá, por qué su hermano tiene pene y ella no.

Por su misma condición, sienten curiosidad por todo. Descubren que cuando tocan las partes de su cuerpo tienen sensaciones placenteras. Ven películas, novelas, páginas de internet, tienen conversaciones con hermanitos, compañeros de clases, vecinos, que les plantean interrogantes, dudas, curiosidades.

¿Qué puedo hacer?

Cuando nos preguntan sobre sexualidad, relaciones sexuales, nuestras respuestas deben ser breves y directas. Cuando necesiten saber más seguramente nos lo harán saber.

Debemos intentar no tratar de forma diferente las preguntas que se relacionan con la sexualidad a las preguntas que hacen sobre otros asuntos de su interés. La idea es que no sientan que hay preguntas vergonzosas y otras no. Para ellos no hay diferencia entre unas y otras; a menos que nos molestemos o avergoncemos. De ser así pensarán que la sexualidad es algo feo, sucio, inmoral o peligroso.

Si nos sentimos confundidos y sin saber cómo responder podemos solicitar a un amigo o familiar, que tenga conocimiento y serenidad para abordar este tipo de temas, que nos apoye en cómo responder.

Si no encontramos las respuestas más convenientes, podemos investigar por internet, consultar con algún profesional o adquirir algún material informativo que pueda aclarar nuestras dudas.

Si los descubrimos leyendo, viendo páginas o escenas vinculadas con sexo o nos sorprenden cuando estamos teniendo relaciones sexuales, cuando ven pornografía, debemos tener cuidado de no actuar impulsivamente, regañándolos o haciéndolos sentir culpables y con vergüenza.

Aprovechemos la oportunidad, dependiendo de la edad, para repreguntar e identificar qué saben o qué quieren saber o piensan de lo que vieron o escucharon.

Podemos expresarles que la relación sexual se debe realizar cuando nuestro cuerpo crezca y estemos preparados, que es un momento íntimo con la pareja que no hay que publicar para que otros lo vean. Comentarles que en las relaciones es bonito que esté presente el amor, la ternura, la comunicación y el respeto.

Tratemos de no decirles mentiras, porque buscarán otras fuentes de información y sentirán que los engañamos. Hay que evitar que se sientan mal porque tienen curiosidad sobre las diversas formas de expresarnos sexualmente. Es importante revisar cómo vivimos nuestra sexualidad. Si sentimos que hay problemas es necesario buscar apoyo para no transmitirles nuestros miedos y frustraciones.

Estar atentos

El abuso sexual ronda a nuestros niños y niñas. Escucharles y hablar sobre el tema permite que desde pequeños puedan distinguir una caricia de afecto de una que no lo es y puedan, asertivamente, rechazarla aunque venga de un familiar o persona cercana.

Fuente: El Periodiquito, Lunes, 1 de Septiemmbre de 2014

08. 28. 14. 04:04 pm

Cómo deben responder los adolescentes ante la ley

No es para nadie un secreto la participación de adolescentes en hechos punibles, en especial homicidios


Cómo deben responder los adolescentes ante la ley
Existen leyes en contra de los adolecentes. (Créditos: Shutterstock.com)

Desde que se aprobó la LOPNNA, este aspecto fue considerado prioritario y se creó el Sistema de Responsabilidad Penal del Adolescente. En el último período de sesiones de la Asamblea Nacional, antes de las vacaciones parlamentarias, se aprobó la Reforma a la LOPNNA. Se subió la edad de los adolescentes de 12 a 14 años para tener responsabilidad penal; entre ellas la privación de libertad. El hecho más significativo fue el aumento del tiempo de privación de libertad a 10 años, antes era 5; para los adolescentes menores de 18 años.

A pesar de que para muchos el aumento de los años para la pena pueda significar una buena noticia, es un retroceso porque no resuelve la situación, al contrario; a más años de prisión mayor es la probabilidad de que se haga más difícil la reinserción social, más  si se toma en consideración la precaria condición de los centros de privación de libertad de adolescentes en el país.

Las medidas socioeducativos que tendrían que ser prioridad para que se implementen programas psicológicos, psiquiátricos, sociales, de formación laboral deja mucho que desear y la cultura del “pran” sigue reinando en algunos de los centros.

Cuando los adolescentes están presuntamente involucrados o han participado en la comisión de un hecho punible deben dar cuenta de sus actos ante el Sistema Penal del Adolescente. Tienen derecho a la justicia, contar con un abogado, a que se respeten sus derechos humanos teniendo claro que se presume la inocencia hasta que no se demuestre lo contrario.

Con frecuencia escuchamos: “Las y los adolescentes tienen derechos y no responsabilidades” o que adolescente la hace y no la paga; no obstante, en la ley existe la responsabilidad penal del adolescente. Este es un sistema ante la cual él o la adolescente que comete un hecho que viola la ley penal debe dar la cara y asumir su responsabilidad, y la justicia, dependiendo de la gravedad del hecho aplicará las sanciones que van desde la amonestación, imposición de reglas de conducta, servicios a la comunidad, libertad asistida, semi-libertad y la privación de libertad o internamiento.

En nuestra realidad constatamos como adolescentes agreden a otras personas, sus pertenencias, instalaciones públicas, bienes de particulares y piensan que por ser adolescentes están amparados por las leyes y no tendrán consecuencias.

Una “travesura” o un acto cometido bajo los efectos del alcohol o la incitación de sus “compinches” pueden llevarlos a cometer hechos que no pueden ni deben quedar impunes. En caso de que se les acuse de estar involucrados,  directa o indirectamente, en uno de estos hechos, es la justicia la encargada de investigar para establecer la magnitud del hecho y las sanciones correspondientes.

El estado debe garantizar programas dirigidos a adolescentes para que la prevención sea la clave. La falta de políticas públicas coordinadas y efectivas, nacionales y no discriminatorias, sigue siendo una deuda pendiente que si no se salda seguirá teniendo graves consecuencias que no se resuelven solo aumentando los años de prisión.

Seguimos creciendo Juntos


Fuente: http://www.revistadominical.com.ve/noticias/firmas/como-deben-responder-los-adolescentes-ante-la-ley.aspx#ixzz3BilEOjP6